Más no siempre es mejor

Tenemos la concepción general de que más es mejor, ¿hasta qué punto es cierta esa idea si nos referimos al ejercicio?.

Quizás sea por el modelo de vida actual, más cosas mejor, más experiencias mejor, más, más… todo se relaciona a cantidad, y nos olvidamos de la calidad. Si hablamos de ejercicio físico, la calidad del movimiento es quizás más importante que la cantidad ya que en la simplicidad se encuentra la efectividad. Si pensamos hacer ejercicio para estar sano y encontrarse en una buena condición física, ¿Hasta qué punto existe una relación más ejercicio mejor salud y forma física?.  Cada uno tendrá una experiencia diferente según sus metas y tipo de ejercicio, frecuencia, intensidad y más variables; pero el cuerpo como otro sistema debe ser utilizado para obtener el mejor resultado (salud por ejemplo) lo más eficiente posible (esfuerzo empleado).

Un programa de ejercicio que constate frecuencia (cantidad), intensidad (calidad), selección de ejercicios adaptados a cada persona y otras consideraciones, es clave para el éxito del objetivo personal.

Por otro lado, el lema «No pain, No gain» que se traduce como «Sin dolor, no hay ganancias» ha hecho una mella en las personas en creer que hay que sufrir para obtener beneficios del ejercicio, nada más lejos de la realidad, o por lo menos de mi realidad. Obviamente, realizar ejercicio conlleva un esfuerzo físico y mental, que podemos interpretar como molestia física pero no se debe confundir con dolor; si aparece dolor durante y/o después de realizar ejercicio, es que algo no ha ido bien.

Dolor es sinónimo de alerta, algo no va bien, así es como tu sistema te está avisando.

No obstante, es normal sentir cansancio cuando terminas de hacer ejercicio, has puesto tu sistema físico y mental a un estrés que conlleva un gasto energético.

¿Cuál es tu actitud ante este tema?

Miguel Ángel

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