Me muevo, luego existo.

El bebé cómo maestro del movimiento. Tu también fuiste una vez ese bebé, por tanto, está en ti esos conocimientos y experiencia, hay que volver a conectar con ello.

Al igual que la famosa frase del filósofo Descartes : pienso, luego existo; en mi modo de entender la existencia de uno mismo es mediante el movimiento.

 Me muevo, luego existo.

Todo lo conocido en nuestra realidad permanece en pleno movimiento y cambio, desde los átomos, células, hasta los grandes astros. El movimiento es innato en cualquier estado de vida y si no hay movimiento, la vida cesa.

¿Has pensado como venimos al mundo?. Visualiza cómo viene un niño al mundo; por otro lado, ¿Has pensado como nos vamos de la vida?, No hace falta ni visualizarlo.

 Si hay movimiento, existe vida. Si te puedes mover es porque estás vivo.

Cuando vinimos al mundo de bebé y luego niño, no teníamos la capacidad de hablar desarrollada ni de poder entender el lenguaje de las palabras, ¿Cómo se expresa un ser que no puede hablar ni entender el lenguaje? : Moviéndose, es la forma de explorar, entender y aprender en el nuevo entorno que se encuentra.

Cuando una persona obvia algo tan innato como es moverse, enferma. Por supuesto que una persona puede estar tiempo sin movimiento y seguir viviendo, pero eso no significa que la persona viva sana, en algún momento de la vida, tu cuerpo te enviará señales que algo no va bien y si las obvias por largo tiempo, la enfermedad aparecerá. Pienso que :

La persona no se mueve porque enferma, sino que enferma porque no se mueve.

Si enferma una persona, ¿Cómo puede llegar a ser feliz?. Parafraseando a Joseph Pilates :

El primer requisito para ser feliz, es estar sano.

Y para llegar a estar sano, uno debe no enfermar, y por tanto moverse es imprescindible.

Miguel Ángel

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